Inyectando insulina: La vía subcutánea

La elección del dispositivo de inyección más apropiado ayudará a mejorar el cumplimiento del tratamiento por parte del paciente y contribuye para alcanzar buenos niveles de glucosa.

Sin embargo, independientemente del dispositivo utilizado, es importante inyectar la insulina correctamente, aplicando la técnica apropiada.Para la absorción de insulina, los últimos estudios clínicos recomiendan que la insulina sea inyectada en el tejido subcutáneo y no en el músculo o en la dermis.

Mientras que las inyecciones intramusculares pueden acelerar la absorción de la insulina y provocar hipoglucemias, las inyecciones intradérmicas pueden ser la causa de pérdidas de insulina y/o dolores.

Para maximizar las probabilidades de conseguir una inyección de insulina con éxito, es muy importante tener en cuenta los diferentes factores clave suceptibles de influir en la absorción de la insulina:

  • La zona elegida y la constancia en mantener la misma hora para la misma zona de inyección.
  • La profundidad del tejido subcutáneo de la zona elegida para la inyección.
  • La longitud de la aguja.
  • La técnica de inyección apropiada.

 Otros factores también pueden ser tenidos en consideración, ya que pueden influir en la absorción de la insulina:

  • El tipo de insulina inyectada (acción rápida, acción retardada, NPH, análogo).
  • El volumen de insulina inyectada.
  • La presencia de lipodistrofias en las zonas de inyección.
  • El riego sanguíneo del tejido subcutáneo.
  • La temperatura.
  • Medicación vasoconstrictora o vasodilatadora.
  • Contracción del músculo subyacente en la zona de inyección.

Nota importante:

El contenido de esta página web no pretende sustituir el diagnóstico, tratamiento y/o las recomendaciones del profesional médico sanitario.

Este sitio utiliza cookies. Si hace clic en aceptar cookies, todas las cookies se escribirán. Por favor revise nuestra política de uso de cookies y configúrelas para su experiencia.